Propiedad intelectual en tiempos de internet

Cultura Libre

Crédito: http://www.flickr.com/photos/blmurch/ Licencia: CC BY 2.0

Por: Damián Profeta, Buenos Aires (Argentina)

El 26 de abril se conmemoró el Día Mundial de la Propiedad Intelectual. Una fecha instituida por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, OMPI, de la cual Argentina es un Estado miembro.

El día sirvió para leer que en Argentina, según un Informe de Consumo de productos falsificados en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) realizado por la Cámara de Comercio de los EEUU en la Argentina (AMCHAM) y la consultora Ipsos, “seis de cada diez personas han afirmado comprar o adquirir CDs, DVDs, películas o libros piratas”. En el caso del software, la cifra es superior, según la International Data Corporation (IDC), el “72% de los programas son ilegales”. Para música y películas, la Alianza Internacional para la Propiedad Intelectual (IIPA), habla de 90% de copias “ilegales”.

A la luz de esos números, pareciera que los modelos de negocio de esas industrias creativas están amenazados por internet y el avance tecnológico en general.

Y es a la luz de esos números que queda visible una verdad incómoda: las partes afectadas deben encontrar maneras creativas de reconvertirse o pueden desaparecer en el intento.

Sin embargo, en vez de ello, vemos que se trata de parar la lluvia con las manos y hasta de criminalizar a los ciudadanos-consumidores.

Una ley emparchada y restrictiva

Desde la sociedad civil se aprovechó para abrir el debate sobre la propiedad intelectual y los derechos de autor.

Un conglomerado de organizaciones encabezado por la Fundación Vía Libre, Wikimedia Argentina y la Universidad Nacional de Tres de Febrero, entre otras, organizó el encuentro “El derecho de autor y las restricciones a la cultura”, en el que se planteó la necesidad de cambios en la actual Ley de Propiedad Intelectual (Ley 11723), que data de 1933, con sucesivas reformas que no hicieron más que volverla “una de las leyes de PI más restrictivas del mundo”, tal como señaló Beatriz García Buitrago, representante de Consumidores Argentinos.

Quemá esas fotos, Wikipedia

El encargado de ejemplificar hasta qué punto la ley argentina es restrictiva en niveles absurdos fue Patricio Lorente, de Wikimedia Argentina.

Lorente contó algunas trabas que impone la Ley 11.723 a la difusión del patrimonio cultural. Por ejemplo, mencionó que debido a que la legislación no contempla lo que se conoce en otros países como “Libertad de Panorama”, las fotos de innumerables monumentos y obras de arte que están emplazadas en espacios públicos no pueden ser difundidas, ya que violan el copyright. Fue por ello que debieron ser retiradas de la popularísima Wikipedia las fotos del Monumento a la Bandera y de la Floralis Genérica, emblemas de las ciudades de Rosario y Buenos Aires, respectivamente. ¿Ridículo? Sí, pero es la ley.

Basta agregar que todo aquel que le saca una foto al Obelisco porteño y la publica o la comparte, también viola la ley de PI. Es la ley.

Ejemplos como esos dan cuenta de la necesidad de modificar la ley 11.723 para garantizar un acceso amplio a la cultura, ya que, como afirman en Wikimedia Argentina, “su rigidez impide el uso de imágenes de obras de arte y otras obras culturales” en espacios como la Wikipedia, “el proyecto de cultura libre más grande, visible y exitoso del mundo”.

En búsqueda de opciones superadoras: Creative Commons

Si el copyright nos dice “Todos los derechos reservados”, las licencias Creative Commons nos dicen “Algunos derechos reservados”, lo que amplía la posibilidad de difusión de las obras de cualquier autor.

En pocas palabras puede decirse que las licencias Creative Commons son una herramienta legal libre, gratuita, estandarizada y fácil de usar para poder difundir obras culturales como videos, textos, canciones, entre otras.

Con Creative Commons (CC), el autor se reserva “algunos derechos” de manera inalienable pero al mismo tiempo otorga “algunos permisos” sobre sus obras a terceros, para que estos puedan hacer uso de las mismas bajo ciertas condiciones, menos restrictivas que con el copyright.

Se recomienda leer la info sobre estas licencias, visitando el sitio de CC Argentina, lanzado el pasado 26 de abril: http://www.creativecommons.org.ar/faq

Todos somos delincuentes

Internet deja en claro que hace falta un replanteo de la legislación de propiedad intelectual y derechos de autor. Opciones como la “Libertad de Panorama”, excepciones a las bibliotecas y centros de estudio, el “Fair Use”, entre otras, están vedadas por leyes que no tienen correlato con la realidad y que se vuelven de imposible cumplimiento.

Tendríamos que prohibir internet, ya que está basada en la copia: cada vez que reproducimos una canción, visitamos la página de un poema o vemos una foto o un video, se genera automáticamente una copia de esos contenidos en nuestra computadora.

Como dijo Beatriz Busaniche, de Creative Commons Argentina en el encuentro de la sociedad civil sobre derechos de autor: “Todos, en algún momento del día, violamos la ley de derechos de autor”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s