Hablemos de ciberactivismo

Ciberactivismo
Por Damián Profeta, Buenos Aires (Argentina)

Poco a poco la noción de ciberactivismo empieza a hacer carne en los actores sociales y la población en general, principalmente desde el discurso publicado de los medios de comunicación masiva. Las recientes revueltas en Egipto, Túnez y otros países árabes reforzaron la idea de que con teléfonos celulares, internet y las redes sociales como Facebook y Twitter pueden generarse cambios sociales y políticos.

También está difundida la idea del surgimiento de un tipo de militancia política local caracterizada por el uso de blogs y redes sociales como parte del accionar político. Se habla de los bloggers K, twitteros K, cibermilitantes o, más despectivamente, ciberñoquis. Son todas referencias a un conglomerado de militantes del oficialismo acuñadas y difundidas en diarios, radios y la televisión.

Sin embargo, es escasa la discusión más profunda acerca de esa participación que se desarrolla con herramientas digitales y qué implicancias tiene o puede tener para la acción política del futuro cercano. ¿Qué rupturas y qué continuidades supone el tan mentado ciberactivismo?

En primer lugar, dentro de la idea de ciberactivismo se engloban acciones de diverso tipo. Es entonces que conviene establecer tipologías preliminares de uso de medios digitales en la participación social y política.

Encontramos un ciberactivismo orientado primordialmente a acciones de comunicación. Ahí podemos agrupar a los entretejidos de blogs que promueven o defienden una causa. Se trata de comunicar para sensibilizar, informar y/o convencer.

También está el ciberactivismo tendiente a facilitar la organización y la movilización. En este tipo de intervención ciberactivista suele haber un correlato entre participación online y lo offline. Cadenas de SMS, grupos de correo, páginas de facebook, entre otras herramientas, sirven para este fin organizativo. En este tipo de activismo digital hay espacio para el debate, porque la red que predomina no es la de los dispositivos, sino, en primer lugar, la de las personas.

Una variante muy presente en este tipo de ciberactivismo es el de la movilización online para la acción online, donde el abanico de modos de intervención van desde dejar comentarios en sitios web hasta vandalizarlos o hackearlos.

Una tercera clasificación de intervención política en terrenos digitales pasa por acciones de formación y capacitación. Las nuevas TICs son instrumentos muy útiles a la hora de implementar acciones de capacitación no presencial, donde las variables de distancias y territorios no son obstáculos. Con blogs, canales de video y otras herramientas avanzadas pueden crearse aulas virtuales sencillas que sirvan como espacio virtual de formación.

Se trata de una tipología a priori, pero que pretende mostrar diferentes orientaciones de prácticas y fines dentro de lo que globalmente se llama ciberactivismo.

En Argentina se pueden encontrar algunos ejemplos de cada uno de esas expresiones ciberactivistas, aunque es necesario decir que de manera embrionaria, principalmente por una baja conciencia de lo potenciador de la acción que pueden ser las herramientas digitales y, sobre todo, por desconocimiento acerca de cómo utilizar esas herramientas en beneficio de una causa o para el cumplimiento de un objetivo.

Y retomando la cuestión de la implicancia que puede tener el ciberactivismo en las maneras de hacer política a futuro, surgen algunas preguntas iniciales:

Qué rol jugarán los partidos políticos, cuya lógica de funcionamiento actual poco tiene que ver con lo que podríamos llamar “el modo ciberactivista de hacer las cosas”, en el que predomina la estructura de red por sobre las lógicas piramidales de toma de decisiones. Asimismo, los partidos demostraron ser espacios gerontocráticos, frente a una internet predominantemente joven.

Además, frente a estructuras relativamente estables representadas por los partidos, la lógica ciberactivista impone aglutinamientos más flexibles y temporalmente acotados y más orientado a fines que a valores.

Frente a tanta divergencia entre lógicas de intervención política, cabe preguntarse cómo se puede construir poder duradero desde el ciberactivismo si no se tiene un anclaje en algún tipo de organización más formal o tradicional que garantice continuidades. Todo parece indicar que el mencionado correlato entre online y offline es la estrategia más conveniente si de la búsqueda de cambios sociales se trata.

Hoy asistimos maravillados al relato massmediático acerca de “la revolución Facebook”, sin embargo, se trata de un fenómeno más complejo al que le falta mucho camino por recorrer, análisis, sistematización y, sobre todo, demostrar que no se trata de replegarse a la individualidad de un click, sino de abrirse a un universo de posibilidades de cambio gestado colectivamente con la tecnología como herramienta y no como fin, como complemento y no como sustituto.

4 pensamientos en “Hablemos de ciberactivismo

  1. Sin duda Damián lo que nos escribes, es solo la punta del iceberg, de una innumerable cantidad de análisis que se pueden extraer de tan controversial tema, que aunque lo vivimos casi todos a diario es poco lo que hablamos de el, haciendo alución a nuestra realidad humana de dejar muchas cosas tácitas por la costumbre y la rutina.
    Romper esquemas es una de las tareas más difíciles, es por ello que la igualdad siempre ha sido una lucha continua, debido a que muchas veces los que son marginados se acostumbran a serlo y siente que no hay remedio (indefención aprendida); pero regreso al tema que nos atañe que es la cibernética.
    Al tocar el tema de cambiar esquemas me refiero más que nada a la realidad única mencionada en el escrito, de “la individualidad de un clic…”, como Psicólogo, aficionado a las computadoras y la tecnología te puedo compartir mi humilde punto de vista; y es que la informática y el internet es la magia contemporánea, en donde toda la información existe, pero el problema es que empezamos a valorar la información, y la experiencia la estamos dejando a un lado, creo que grandes movimientos se pueden empezar por la internet, no hay duda de ello, pero sin duda nos tocará darnos cuenta tarde o temprano que nos hará falta la convivencia social, porque estamos más comunicados que nunca, pero nuestra convivencia es más sonsa y simple, para grandes movimientos es valiosa la empatía que todos sintamos hacia un mismo objetivo, cosas que no se pueden compartir completamente por el internet. Ahora bien, aclaro al lector del comentario, de que no es que esté en contra de alguna de las aseveraciones hechas en el Blog, sino que hago el llamado para que todos los aspectos sean tomados en cuenta, ya que definitivamente necesitamos cambios sociales, cambios globales…
    Y lo digo, soy fanático de la tecnología, he sacado mucho provecho de ella y seguiré en el futuro buscando lo mejor de ella, así como lo hago en estos instantes, la lástima es como muchos utilizan esta creación tan fascinante del hombre como herramienta para hacer mal y dañar.
    Incentivo a que hagamos los movimientos y que saquemos frutos provechosos de ellos, compartamos y seamos más unidos tanto en el ciberespacio como en carne y hueso, busquemos los espacios, ya que el mundo ahora está más cerca, y la comunicación puede ser permanente.

    • como bien mencionan, el tema todavía está en proceso de eclosión (todavía ni siquiera de maduración).

      la relación entre política como ciencia y práctica y las TIC´s no es ajena a la realidad del momento histórico en que nos encontramos, la llegada de la sociedad de la información que afecta toda nuetro entorno económico, social, cultural etc

      principalmente le hemos dado énfasis a las TIC´s como herramientas en la forma en que se produce y se comparte información y por tanto en la forma en que nos relacionamos, pero es que estamos evolucionando ya no solo en la forma sino en el contenido mismo de nuestra sociedad que ya muestra los primeros signos de cambios importantes causados por estas tecnologías.

      precisamente parte de los puntos de análisis debe ser como lograr que las TIC´s sean herramientas y medios, no un fin en sí mismas como menciona Damián.

      en este caso la acción política sin contenido, por más tecnología que tenga, no podrá consolidar cambios importantes en la sociedad. En ese punto no es solo para la política, tenemos cada vez más seres humanos accediendo al ciberespacio, pero muchos no lo utilizan sino para actividades triviales de poco contenido. una pregunta sería: ¿Que mecanismos pueden ser adecuados para mejorar la calidad de la utilización de las TIC´s por parte de los ciudadanos?

  2. Usandolas para movilizarse por lo fundamental. Fíjense lo que está pasando ahora con el movimiento Occupy Wall Street, es impresionante, como dice Damián se conbina acción on line y offline y resulta más efectivo. Los medios oficiales hacen un pálido cubrimiento mientras que los manifestantes se valen de todo el abanico de medios tecnologicos de los que disponen para difundir, denunciar, convocar y organizarse. Aqui pueden consultar una serie de links sobre el asunto: http://www.eltiempo.com/mundo/estados-unidos/protestas-en-wall-street-contra-los_10442568-4. O simplemente buscan protestas en wall street, #occupywallstreet, #tomalabolsa. Saludos

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