Memorial day: memoria nacional y registro histórico

Ganancias y patria

Por: Isadora Borges Monroy, México D.F./California

Una de las explicaciones más simples para quienes me preguntan qué estudia alguien que cursa Relaciones Internacionales es “guerra y paz”. No es todo, claro, pero es una descripción veraz. El último lunes de cada mayo, este año el día 30, los Estados Unidos rinden homenaje a sus soldados, en especial quienes fallecieron en combate en una conmemoración federal.

Uno de los países que más gasta en su complejo militar, bajo la definición más estricta de gasto militar, (661,049,000,000 dólares en el 2009, 4.7% de su PIB de $14,119,000,000,000 de dólares, según el Banco Mundial) sólo no ha iniciado nuevas movilizaciones bélicas en los años 1897, 1902, 1905, 1909, 1921, 1923, 1926, 1928-1931, 1933-1940, 1942, 1945, 1952, 1955, 1957, 1959, 1972, 1974, 1977-1979, 1985,1995, 2007 y 2010. Son 21 años de 121, desde su primera movilización internacional en Argentina.

Esto excluye tanto una larga lista de tipos de movilizaciones militares fuera de las tradicionales, así como años donde encuentros militares se encontraban en efecto, pero desde años anteriores. Sin embargo, sólo ha declarado guerra, en términos formales tanto para Derecho Internacional como en su derecho constitucional 4 veces (México 1846, España 1898, Primera y Segunda Guerra Mundial, 1917 y 1941 a 1942 respectivamente), además de su revolución independentista. Además, una vez que el país posiciona sus tropas, es difícil que las retire―64 años después del fin de la Segunda Guerra Mundial y 21 años después de la caída del Muro de Berlín, todavía hay 50,000 soldados estadounidenses en Alemania.

El crecimiento del complejo militar como industria y sus riesgos fue señalado no sólo por críticos de la guerra de Irak, sino desde Eisenhower, en 1961. Sin embargo, la tendencia a privatizar sus guerras ha ayudado a fortalecer aquello de lo que el Presidente Eisenhower advirtió. En el 2000, antes de Iraq y Afganistán, las guerras donde más se ha contratado a agentes externos, los contratistas ganaban más anualmente ($108,000), que soldados ($67,000 aproximadamente) por realizar el mismo trabajo.

Además, trabajan en un vacío de derecho y sin contabilidad ante el gobierno estadounidense o en donde se encuentren situados, obtienen ganancias de la guerra y realizan trabajos de baja calidad que ponen en riesgo la vida de sus propios compatriotas.

El trato que reciben los soldados durante sus giras empeora una vez que regresan a casa. Aunque hay casos de miembros en contra de ciertas de las varias guerras, ocupaciones e invasiones, usualmente los miembros del Congreso no son anti-bélicos (excepciones incluyen al dúo Ron y Rand Paul), los veteranos no son inmunes a la disminución de la calidad en los servicios públicos estatales y federales.

Si así tratan a los suyos, uno no necesita ser un cínico para prever cómo trataran a “los enemigos”. Una de las primeras menciones en la prensa nacional estadounidense sobre WikiLeaks fue cuando difundió un video clasificado donde soldados en un helicóptero Apache exhortaban a sus superiores que les permitieran disparar contra civiles en Bagdad, matando a dos reporteros de Reuters y a 9 civiles más. Lo que vendría después de tal incidente sería una pequeña pesadilla diplomática, pero no consecuencial para el complejo militar estatal o privatizado, y tampoco para la guerra en Irak. Si fotografías de abusos en Abu Ghraib no lo fueron, no habría porqué esperar que esto sí. “Back to business as usual”.

Pero el proyecto de WikiLeaks fue exitoso en el sentido de eficazmente ser un foro abierto a recibir documentos de delatadores internos (whistleblowers) que, en las palabras de Julian Assange, su fundador, sienten que hay un abuso de poder en mantener ciertos secretos. Posteriormente tendrían dos publicaciones masivas claves: The War Logs, o los Registros de la Guerra, y la publicación de los Cables Diplomáticos. Aunque serios analistas políticos estadounidenses postularon que los “chismes” de éste último evento no tendría repercusiones a largo plazo, los países implicados en relaciones con dicho país sí―desde las revoluciones en países árabes hasta la guerra contra el narcotráfico en México, la dinámica de guerra y paz que envuelve a los países no será la misma mientras el proyecto de WikiLeaks esté en pie.

Meses después de los vistosos cables diplomáticos el impacto de WikiLeaks se sigue sintiendo, y sus publicaciones continúan, aunque no en el tipo de evento masivo coordinado. Por ejemplo, a la luz de la promesa electoral incumplida del Presidente Obama de cerrar Guantánamo, WikiLeaks publicó recientemente 700 documentos de durante la administración de W. Bush sobre cómo evaluaron la relevancia de evidencia obtenida a través del contacto entre prisioneros―información voluntariamente ofrecida sobre lo que prisioneros habían escuchado a otros prisioneros decir. El panorama es caótico, y, para todo lo que el país gasta en el complejo militar, los resultados han sido poco alentadores, inefectivos y hasta desastrosos. Pero por lo menos hay un día de breve reflexión al año, aunque éste se ha convertido últimamente en una excusa para disfrutar de un puente largo, ya que se cancelan labores el lunes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s